Motivación: gasolina para el cerebro – Mi no dieta

Todos necesitamos un combustible para impulsarnos y nuestro cerebro no es menos. Me refiero a la motivación. Hoy voy a cambiar un poco mi registro habitual, y en lugar de hablaros sobre el método de Minodieta o presentaros alguna receta, he preferido intentar transmitiros una dosis de motivación. Porque de nada sirve conocer el método a la perfección, o elaborar deliciosas y sanas recetas, si no disponemos del ingrediente más importante para alcanzar el éxito: la motivación.

Hay una FUERZA MOTRIZ más poderosa que el vapor, la electricidad o la energía atómica:

LA VOLUNTAD

Motivación: gasolina para el cerebro

Muchos ya me conocéis, otros aún no. Este artículo quiero dedicarlo a aquéllas personas que creen que adelgazar y alcanzar un peso saludable es imposible. Espero que con estas pocas palabras, consiga ser la motivación para muchos de vosotros.

Mi nombre es Eva Quintana y en a penas dos años he perdido más de 75 kilos. Comencé la a seguir el método de Mi no dieta en Julio de 2014 pesando 137.5 kilos y en Junio de 2016 pesaba 61 kilos. Desde entonces (hace ya más de 1 año) he logrado mantener mi peso, kilo arriba… kilo abajo. Hoy quiero traeros una inyección de optimismo, un chute de energía, un SÍ SE PUEDE en mayúsculas. Pero todo requiere un sacrificio y uno de ellos, y casi lo más importante, es un cambio de actitud.

El camino al éxito es la ACTITUD

Hace unos días hablaba con una chica a la que conozco desde hace muchos años y que como muchos de nosotros sufre problemas de sobrepeso. Comentábamos cómo sufrimos en silencio esta enfermedad, intentando ocultar a los demás aquéllo que es evidente, pero que nosotros mismos no queremos ver ni reconocer. Cualquier persona que sufre una enfermedad es capaz de hablar de los problemas que ésta le ocasiona sin tapujos, sin esconderse. Un enfermo con sobrepeso (sobre todo cuando se sufre obesidad) tiende a evitar hablar de su problema con naturalidad. La obesidad es una enfermedad mal vista y mal entendida por la mayoría de la sociedad. ¿Quizá una persona diabética quiere sufrir esa dolencia? ¿Por qué entonces una persona enferma de obesidad tiene que ser culpable de lo que le está ocurriendo?

He llegado a sufrir obesidad mórbida de grado 3. He tenido dolores en todas y cada una de mis articulaciones, me han dolido hasta las pestañas, pero no he dicho nada y lo he ocultado. Llegué a pesar casi 140 kilos y no fui capaz de contárselo a mi marido hasta que no había perdido casi 40 kilos. Muchas personas con este problema tenemos tendencia a ocultarlo porque sentimos vergüenza. Nadie que no sufra este problema puede imaginarse el calvario que sufrimos y la batalla constante que libramos en nuestra cabeza.

No olvides que la obesidad es una enfermedad. No hay motivo para ocultarla.

Habla de tu problema sin vergüenza, sin tapujos.

Yo quiero, yo puedo, yo voy a lograrlo

Ahora que he logrado ganar esta guerra, ahora que lo empiezo a ver un poco desde fuera más que desde dentro, os recomiendo fervientemente que no os ocultéis. Hablad de vuestro problema con libertad y sobre todo pedid ayuda, porque solos es muy difícil vencer al enemigo.

Agosto 2013    –    Mayo 2017

También solemos pensar que nosotros no vamos a ser capaces de conseguir llegar al objetivo. ¿No será que te has marcado un objetivo demasiado grande? Fija objetivos alcanzables, por ejemplo perder de 3 en 3 kilos, bajar de dígito en la báscula. Como sólo pienses en el objetivo total seguro que te vendrás abajo y perderás todo lo conseguido hasta entonces. Recuerdo el día que me pesé por primera vez al iniciar la dieta y pensando en mi estatura, me di cuenta que debería perder más de 70 kilos. Se me vino el mundo encima. Así que decidí no pensar en ello y fijar metas cortas, objetivos que podía ir consiguiendo poco a poco. Fue pasando el tiempo y alcanzar las metas me hizo cada vez más fuerte.

Fija objetivos alcanzables, no tienes que hacer todo el camino a la vez, sólo haz el paso siguiente.

Para terminar deciros que mi vida ha dado un giro de 180º. He pasado de ser una persona llena de miedos a ser una persona activa, atrevida, con ganas de recuperar el tiempo perdido. Ahora quiero probar todas esas cosas que me he estado perdiendo tantos años por culpa de mi enfermedad: la obesidad. ¿Serás tú el próximo? ¿Por qué no? Estoy segura que sí…